19 de abril de 2018

Cuchillos que salvan

No insistí más. Me había quedado impactado. Volvía a sentir algo por dentro-y sobre todo como nunca- después de varios años viviendo en la inopia. Salimos del café. Estaba convencido de que ella también había sentido algo y de que estaba tan feliz como yo.
    Nos despedimos de nuevo en otro paso de cebra, esta vez en el que hay hasta su casa y así al menos aprovechar el paseo.  Desde entonces siempre me recordó que no la acompañé ese día, pero que aún así me quería mucho, a pesar de mi frialdad y de ser un puto desastre para todo.(...)

- Bueno, anda, déjalo -dijo acercándose a mí para acariciarme la cara suavemente mientras me daba dos besos de despedida.
  Esa caricia fue lo que acabó de rematarme. Una de esas caricias que aunque toque sólo una parte de tu cuerpo, en realidad sientes que roza algo intangible que habita dentro de ti.

Tardé poco más de un minuto en escribirle y decirle que lo había pasado de maravilla, y le remarqué varias veces la mirada que me había atravesado. Ella reconoció que había sentido lo mismo y me echó en cara que no le hubiera dicho nada sobre su regalo. No sabía a qué coño se refería, pero cuando llegué a casa y vi el paquete sin remite, me di cuenta de que seguro que se trataba de su regalo. Lo abrí impacientemente rompiendo el sobre por todos lados, y de pronto tenía ante mí un libro de Cortázar que recogía los momentos más importantes de su vida, con textos y fotografías. Había un posit que señalaba una página, abrí el libro por ella y me encontré con un cuento. Era el relato sobre el axolotl, una especie de anfibio con algo de pez y con tintes humanos en el que el narrador se quería convertir. Me quedé petrificado.

Esa noche dormí de maravilla aunque me costó conciliar el sueño. No dejaba de pensar en esa mirada que necesitaba volver a ver, en esos ojos que se me habían clavado como dos cuchillos, que habían rajado los míos por completo para abrirlos de verdad y poder ver la vida como nunca. 



Este es un extracto del último libro de Holden Centeno, el primero fue el que traje el otro día después de tanto tiempo. (Casi 6 años!Vértigooo jeje) Pero esta vez cuenta con las preciosas ilustraciones de  Jose Luis Algar (no me pueden gustar más), al que fortuitamente conoce en un bar cuando hacía uno de sus bocetos. Bonita casualidad, ¿verdad? He de admitir que ha sido una auténtica revolución en mi persona, así que lo he tenido que seguir muy de cerca por todo el interés que me ha despertado. Y a pesar de que dicen de él que hace literatura millenial  como si quisieran restarle valor a sus palabras, yo digo lo que contesta él y opinan otros, que no existen fronteras en los libros ni franjas de edad porque no sólo le tiene que motivar a cierta generación. Creo que si te gustan las emociones (reales) este libro podría interesarte.

Según el escritor el 90 % está basado en experiencias vividas y en sus sentimientos (esas palabras que unidas suenan tan frágiles y a veces impronunciables) en sus páginas, porque de no ser así, a lo mejor se sentiría cómodo dando la cara o no teniendo que usar un pseudónimo para poder sentirse más libre escribiendo lo que con sinceridad ¿ muchos se guardarían para ellos mismos por cautela? Parece que en esta sociedad aún no estamos preparados para desnudar nuestras emociones como son de verdad, sin camuflarlos para no sentirnos vulnerables.

La novela la protagoniza un joven madrileño que anda bastante perdido entre su trabajo como chico de los recados en una famosa discográfica y su fijación por escribir un gran libro  por la presión que a él le resulta el supuesto fracaso de sus libros anteriores. Todo esto detona que acabe obsesionándose con ser un pez. Tal cual. Se deja embaucar por su infinita imaginación y su particular forma de echar de menos el agua que no se ve en Madrid hasta el punto de acabar viendo cómo su bañera se transforma en ballena. Entra de esta manera en una especie de locura transitoria en la que este animal lo atrapa cuando se deja llevar por sus deseos de ser pez aunque eso suponga ser devorado por la bañera ballena. Y desde ese día decide ir más allá haciendo del baño su propia habitación en la que poco a poco va llenando con más seres del mundo marino. Comienzan en una pecera y acaban en su propia ballena. Pero aquí no acaban sus ansias de sumergirse junto a la fauna marina, porque se pone como objetivo llegar a bañarse algún día en el estanque del Retiro. Sisi. La locura lo invade de esta manera tan atrevida pero sin abandonar nunca la ternura. Según él, después de todo, su cordura regresó gracias a Carol, una empática compañera de trabajo que lo rescata convirtiéndose en su propia ancla; que lejos de encallarlo, le provoca un efecto no gravitatorio. (Así es cómo se salvan algunas personas, pero sólo algunas y muy raras, o especiales...según se mire ;)).






Rebuscando un poco de música por aquí y por allá en youtube he acabado encontrando esta composición tan acuática que me recuerda a la ilustración de arriba. Si el autor me dejara ;), yo le pondría un enlace como parte de la banda sonora del libro, que eso no lo he dicho todavía, pero vuelve a hablar de muchas canciones y del significado que tienen para él, o para ellos.


P.D. Por si os interesara a alguno, hay una lista en spotify de las canciones que suenan.

15 de abril de 2018

40 rosas

Nunca me gustaron mucho estas flores que siempre han despertado tantas pasiones. Digo que no me gustaron mucho, por no decir nada de nada. Creo que se debía a un acto de rebeldía mío sin ser  muy consciente de ello. Me gustaba la música rock, la alternativa y claroscura que rimaban con mi actitud un poco diferente de lo que me rodeaba. No me amigué muy pronto que digamos con mi lado más femenino y sexy (ese lado que abunda en las mujeres);  de hecho, estas palabras me daban pudor. Qué cosas, ¿no? No empecé a explorarlo y a sentirme más cómoda con sentirme mujer hasta más tarde. Fui bastante atípica en cuanto a gustos, una niña bastante inocente que huía de querer ser una más, como si ser una más porque te gustaran las rosas y los dulces fuera malo. Yo decía que prefería que me regalaran un buen disco a un ramo de rosas. Sin embargo, hoy adoro las flores casi tanto como la música. Hubo una vez quien me regaló una rosa roja realmente significativa. (Aún la conservo en el cajón de lo que se quiere olvidar). Y también tiene mucho que ver con esto el que viva ahora en un sitio  rodeado de ellas y de naturaleza, que ahora con lo que ha llovido, está todo increíble vayas por donde vayas. Ahora mismo, sin exagerar, se escuchan los pájaros desde casa como no recuerdo haberlos oído desde que vivo aquí.

¿Y por qué he titulado esta entrada como 40 rosas? Pues muy sencillo, porque dos de las personas que más quiero en esta vida cumplen 40 años de casados, y como a ella le pirran las flores y más las rosas, vamos a  regalárselas por primera vez como ella ya se iba mereciendo. Y a él, aunque no le gustan las flores como a ella, sí le pirra verla muy muy contenta, así que así se va a quedar la cosa; al menos, esta vez ;)

Hemos estado pensando sobre el color, no sabíamos bien al principio qué color elegir hasta que nos hemos decantado por el rosa. Y buscando información sobre el significado del color de las rosas, he encontrado esta página de producción de flores que me ha parecido de lo más completa. Según ellos las rosas de este color simbolizan la ausencia de maldad, de doble intención. Manifiestan aprecio, cordialidad, actitud positiva y belleza. La intensidad de estos sentimientos varía en función de la mayor o menor coloración de la rosa. Mientras más intenso sea el color, más intensos serán los sentimientos expresados.

40 rosas por estos 40 años en los que destaco sobre todo lealtad y generosidad el uno con el otro. También han habido vaivenes a lo largo de todo este tiempo, alguno más importante que los demás, pero ellos han sabido recuperarse de los temporales con mucho arte. Destaco de todo lo que me han enseñado ellos a lo largo de la vida que el amor es mucho más que que te apasione el otro. Es hacer equilibrios muchas veces en terrenos pantanosos abandonando el ego para saber también ceder, dar. Ellos lo explican diciendo que el amor es como una cuerda; cuando uno tira el otro tiene que aflojar y al revés para que no se rompa.

 Es difícil encontrarlo hoy día, pero cuando los veo a ellos pienso en la suerte que tengo de decir que sí que existe porque ellos me lo demuestran cada día. Y lo mejor de todo es que a pesar de que no todo ha sido un camino de rosas, ellos te demuestran que sí que se puede caminar y seguir hacia delante incluso mejor de como lo estaban haciendo.

El día de hoy va por ellos y para celebrarlo, quiero pinchar un tema de Los Bitels que mis padres sabrían bailar en mitad de una pista de baile al más estilo guateque de los 70. ¡ Estilaso puro !





Well, she was just seventeen,
And you know what I mean,
And the way she looked was way beyond compare.
So how could I dance with another 
And I saw her standing there.

Well she looked at me, and I, I could see
That before too long I'd fall in love with her.
She wouldn't dance with another
since I saw her standin' there.

Well, my heart went boom
When I crossed that room
And I held her hand in mine.

Well, we danced through the night,
And we held each other tight,
And before too long, I fell in love with her.
Now I'll never dance with another 
Since I saw her standing there


11 de abril de 2018

La cara B de Sonidos de sábado

Yo tenía entendido que la libertad es la condición del ser humano para expresarse y actuar como le venga en gana pero en consecuencia siempre que no comprometa la libertad del otro. Perdonad mi ignorancia si hasta ahora no lo había entendido (se admiten debates sobre esto, es más, me gustaría) porque parece que hay quien me cuestiona esta idea porque no comprende que se pueda elegir con quién quieres compartir tu tiempo. Y vale, se puede pensar que una cosa es actuar con libertad y otra cosa bien distinta es dejar de lado a alguien que se ha portado bien contigo y no se merece que ahora no quieras pasar tiempo con esa persona. (No es este caso). Para que no haya malentendidos, contaré de qué se trata lo que tengo ganas de soltar desde lo más profundo de mi ser. Upss, me acabo de poner de un serio y un cursi que tela, pero es que no me sale decirlo de otra manera para que se entienda el 100% de la intención ;)

Dicho lo cual, allá voy. Resulta que tengo otra amiga (aunque ahora no sé muy bien en qué punto estamos) que conozco de toda la vida del colegio. Hemos estudiado juntas, salido juntas, viajado juntas, o incluso emborrachado por primera vez juntas. Salimos bastante airosas de aquella vez con nuestros ronconcola en las fiestas de mi pueblo, a pesar de tener que quedarnos sentadas un buen rato sin poder levantarnos porque el mareo era imponente (Dato importante a tener en cuenta que irá con nosotras por siempre de los siempres, son cosas que no olvidas así como así). Bromas a parte (intento ponerle humor porque el tema me incomoda bastante) tengo que decir que para mí la vida es un constante movimiento que no sabes qué te va a deparar, qué sorpresas te tiene preparadas, qué personas vas a conocer o qué personas nunca vas a conocer por muchos años que vivas. Y todos los cambios, van a hacerte cambiar, creo que eso lo sabemos todos, ¿no?

 Y qué pasa si tu personalidad va cambiando y ya no te gusta pensar de la manera que lo hacías antes. Qué pasa si prefieres preocuparte mucho menos por lo que antes te atormentaba. Qué pasa si ahora te gusta tener una actitud más relajada que antes y pensar que la vida son dos días por todo lo que te ha tocado pasar, como un problema de salud inesperado que afortunadamente a día de hoy está controlado. ¿Es eso ser pasota? Qué pasa si la vida en estos últimos años te ha hecho replantearte lo realmente importante porque te has dado cuenta que ya no te gusta preocuparte por pequeñeces de adolescentes como enfadarte si no te escriben o llaman más a menudo como cuando tenías 18 años. Qué pasa si  has dejado de escuchar a las personas que consideran la vida como un verdadero drama en la que las personas están en su contra porque simplemente no quedan con ellas cuando ellas pueden quedar pero curiosamente, se les olvidan las veces que esas personas pueden quedar pero ellas no.  Qué pasa si a lo largo de la vida has cultivado otras amistades en el mismo círculo y las tratas a casi todas por igual porque para tí todas esas amigas importantes son muy especiales. Qué pasa si el momento en el que empecé a dejar de empatizar con esa persona no lo provoqué yo sino ella porque decidió alejarse unos años por dejarse absorber por otra persona. Qué pasa si creo que ya hice bastante por esta amiga presentándole a gente y dando la cara por ella tantas veces porque no terminaba de encajar muchas otras veces con otras personas por su propia inseguridad traducida en desconfianzas innecesarias.

Qué pasa si te hartas de respaldar a alguien que continuamente quiere llamar la atención haciéndose la víctima con un problema familiar suyo. ¿Y todas las veces que estuve ahí para ella? ¿De nada valen? Qué pasa si te cansas de que mande indirectas vía redes sociales dejándote a tí y a otras amigas de toda la vida como si fuéramos las hermanastras de Cenicienta y ella la mismísima Cenicienta. Pues muy bien no te sienta, la verdad, muy favorecidas en el cuento no salen. Al menos te quedas conque no te ha tocado ser la madrastra que es la más peor jeje En fin, sacaré un poco el humor otra vez porque esta situación lo necesita demasiado.

Si habéis llegado hasta aquí después de mi descarga un poquillo cañera , sois lo más :) Le tengo cariño a esta persona después de todo lo que hemos vivido juntas y no quiero entrar en guerras infantiles innecesarias. Me he hecho la tonta y yastá. Abogo por el peaceandlove y por no discutir más con ella como nos ha pasado en otros momentos. Ya decidí hace tiempo que no la quería tener tan cerca de mí intentando hacerlo de la manera más pacífica posible. Le deseo sinceramente que le vaya bien. Y como tengo un blog, aprovecho la posibilidad de soltar todo esto aquí siendo fiel a mí misma; no he querido maquillar ninguno de mis pensamientos. 

Se me viene a la mente ahora mi querida siempreconnosotros Dolores porque para mí siempre significó la libertad en su máxima expresión. Salvando las distancias y desviándome un poco del tema. Pero me parece inevitable recordar su Free to decide como himno absoluto a la libertad por su letra y por su fuerza indiscutible. Algún día tendré que hablar de ella, de todo lo que ha significado para mí.



P.D.  El enlace que he puesto es de un video muy cutre que hice, pero me gustó esa idea e hice lo que pude con mis escasillos conocimientos jeje 

7 de abril de 2018

Sonidos de sábado

Llevaba tiempo sin saber de una buena amiga y de pronto ayer me escribe para decirme que ha escuchado una canción que tenía que oír sí o sí (puede ser muy insistente) y yo, como era normal, le dije que por supuesto. (La conozco bien). Me hizo especial ilusión que se acordara de mí escuchando una canción que no me ha podido gustar más. Cuando han sonado las primeras notas me he sonreído porque apuntaba maneras para mí y porque he recordado lo mucho que me conoce ella también. No ha pasado ni medio segundo y he seguido recordando algunos momentos que hemos compartido. Han sido muchos y muy distintos, en los que veo desde infinitas risas hasta regalos espontáneos como unos pendientes (los llevaba ella ese día) que me pongo mucho porque me encantan y sobre todo porque me los dió en un muy mal momento para convertir los malos pensamientos en buenos. Así me lo dijo ella y yo me lo creí a pies juntillas. 

A día de hoy puedo decir que tenía razón, porque siempre que me los pongo hacen desaparecer cualquier sensación extraña que pueda tener cuando me acuerdo de lo que me dijo. ¡Se cumple! ;)

La canción en cuestión:


I guess it would be nice
Show me that things can be nice
I guess it would be nice

Youre trapped

Show me that things can be nice

Y es que hay personas en tu vida que siempre consiguen que te acuerdes de ellas con una sonrisa porque aportan esa luz que a todos nos gusta tener cerca.

P.D. O cómo cuando descubres canciones antiguas 10 años más tarde pensando que son nuevas jeje ;)

3 de abril de 2018

Una vez dichas las palabras

He vuelto por aquí y he encontrado de entre los borradores que se quedaron en el olvido (sí, me fui con dudas y con pensamientos que en su día no me atreví a publicar) una de las cosas con más sentimiento que he escrito en mi vida. Suena un poco o un muy alto, pero ese es el recuerdo que tengo. Se lo escribí a él a mano cuando lo dejamos la primera vez y aunque dejé (y quería) que la leyera, nunca me atreví a dársela por este malditobendito orgullo que me ha hecho autosabotearme y salvarme muchas veces a lo largo de mi vida. Dejé esta historia casi recién empezada cuando me fui y ha sido volver y se ha removido todo un poco. Creo que fuera he hecho la catarsis que necesitaba pero se me había olvidado hacerlo en este rincón, así que ahí va:

Quieres expresarte de otra forma más pausada y certera, pero tu ira, producto del estrés de tus últimas semanas, se torna desobediente y rácana en explicaciones. Te deja tirada en el escenario como un ser sacado de sus casillas. Pero qué importantes son las formas. Pero qué bien vuelves y vuelves al mismo error.

Sabes que no te quieres ir de allí, sabes que las horas juntos te saben a poco, pero tú, como buena taurina, eres visceral por siempre de los jamases. Puedes amar los ratos a solas y querer exprimir el último minuto con él, pero si crees que tu orgullo ha sido herido, eres capaz de morir asfixiada antes de reconocerlo.

 Sólos tú y él donde nada más que hay cabida para infinitas notas musicales. Esos momentos te encantan casi tanto como te encanta él. Te gusta la forma con la que a veces te mira mientras toca la guitarra : con la mirada serena, fija, a la vez que concentrada. Llegas a percibir tal entusiasmo cuando se ausenta en su música, que hasta llegas a sentir celos de esa pasión irrefrenable. Tú también quieres ser partícipe de ese clímax íntimo y perfecto que se crea en esa habitación gris, imperfecta, pero tan vuestra, que no la cambiarías por ninguna otra.

Ansías que escuche tu voz rota creyéndote su única y última musa.  Deseas que desee mirarte tan embelesado como cuando tú eres testigo de sus composiciones. Con admiración. Con los oídos bien abiertos. Con empatía. Con tanta...que sólo se puede escribir porque no te atreves a decirlo en voz alta.

Pero qué daría yo porque pudiese ser más veces el motivo de tu inspiración. Qué daría por saber cantar lo que tú esperas oír. Y no enfadarme. Y entendernos. Sobre todo, entendernos.


P.D. Os traigo algo más nuevo hoy para variar un poco ;) Me encanta esta jovencísima artista catalana por la capacidad de transmitir que tiene de una manera tan sencilla. ¿No os lo parece?

24 de marzo de 2018

¿Casualidades o no?

Buenas tardes de no un sábado cualquiera, un sábado que por casualidades de la vida (o no) me ha hecho volver a este mundo planetario después de casi 6 años. Esas casualidades de la vida se llaman Nube y La chica de Los Planetas, de Holden Centeno. Hoy justo he visto que después de tantos años ha publicado una de las compañeras blogger que se confesaba por aquí como hacíamos unos cuantos más hará bastantes años (como pasa el tiempo!) mucho antes de que se oliera la era twitter y estos mundos desprendan hoy un cierto aroma a vintage ;)

Manos a la obra y entrando en materia aun sabiendo que no se va a leer por los que me gustaría que lo leyeran (ellos saben quiénes son) quiero contar aquí que hoy está siendo un día especial por varios factores. Resulta que hoy es el día que termino ese libro que os mencionaba antes, que si no lo conoceís, relata en primera persona ( al menos la tercera parte del libro y principal puesto que le da título) una historia romántica y personal que un día comenzó en su blog como herramienta para que esa chica tan especial de Los Planetas, que un día fue SU chica, volviera a él y acabara por  poder reconquistarla.

Me ha emocionado bastante su historia, porque yo he sido siempre una gran fan de este mítico grupo de mi tierra a la vez que en su día yo también tuve una importante propia, no sé si tan absolutamente mágica como cuenta el escritor, pero sí muy especial, de eso no hay duda...Quiero resaltar una cosa del libro y es algo tan simple como leer en sus páginas el amorincondicionalporlasaceitunas de ella . Cobra un sitio especial en su recuerdo, cosa que me ha llamado la atención porque yo era un poco igual como buena jienense de nacimiento también y él esto lo sabía y siempre tenía aceitunas de las que me gustaban en su casa. Dicho lo cual, me ha hecho recordar que una vez yo también viví una bonita historia de amor, casi perfecta en mi cabeza y en mi corazón (casi porque ya os podeís imaginar el final) .Fue muy deseada, mimada y cuidada gran parte de esa historia, MI historia. Mi protagonista no era precisamente un amante planetario como yo, pero casi que prefería que no lo fuera porque me permitió este grupo mantener una parcela privada en cuanto a mi propia identidad musical. (Dicho sea de paso, siempre he sido así, nunca me importó ser un poco diferente. Es más, reconozco que con la música he disfrutado llevar la contraria para chinchar un poco al personal ;P). En cuanto a lo que os decía, el resto de nuestra música la compartíamos casi a partes iguales y sí, digo nuestra, porque la queríamos a rabiar, tanto que parecía que la hubiésemos hecho nosotros (como la que componíamos a solas). Eso me fascinaba demasiado, el que nos descubriéramos música que de antemano ya sabíamos que nos iba a calar hasta los huesos.

La segunda parte de esta historia pero no menos importante es que vuelvo a escribir influida no sólo por este libro que ha hecho removerme entera. Cuado he llegado aquí esta tarde, para mi sorpresa, después de no pisarlo durante muchos meses (aunque no escriba, alguna vez vuelvo de un tiempo a esta parte por si hay señales de vida) ella, una de las primera personas que conocí en este mundo, desde su propio planetario donde contempla las estrellas ha publicado una entrada desde su blog y por si no fuera suficiente, vuelvo a mi correo electrónico después de muchos meses y veo que aún se acuerda de mí y de este rincón después de tantos años. Me ha puesto muy contenta, he de decir :) Por supuesto que me acuerdo de tí. De tí y de todos los que frecuentábais este lugar que en su día me sirvió para todas mis evasiones.Y he pensado también en las casualidades de la vida y de cómo puede llegar a llevarnos a ciertos lugares remotos sin tú darte cuenta. Por si esto no fuera suficiente, para darle más empaque a todo, resulta que ella escribe sobre otra gran casualidad muy personal como para yo tener que añadir algo más. Por prudencia, os digo que pasen y vean.

Un saludo, en especial a los que estuvisteis por aquí desde los comienzos (aunque no lo vayáis a leer), pero quién sabe, lo mismo otra casualidad os lleva hasta aquí visto lo visto. Aún recuerdo aquellos días de cuando había más inocencia y autenticidad en las redes antes de que se inventaran los postureos, los selfies e infinidad de emoticones de todas clases ;)

Hay cosas que nunca cambian y la música sigue yendo conmigo de la mano. Como el día de hoy va de nostalgia aunque espero que sea de la que nos gusta recordar, os paso el enlace de Skinny Love de Bon Iver. Hace poco me compré el album de una edición limitada del For Emma, forever ago en homenaje a los 10 años que han pasado desde su primera aparición. En el libro también rescata el autor un tema de este disco. Eso me hizo recordar que una portada de un video de Bon Iver  significó que mi protagonista de aquel entonces (el que también lo fue en mi última entrada allá en el 2012) sin yo imaginarlo se uniera un poco más a mí. Os contaría más cosas de este libro por alguna similitud más con mi historia, pero creo que ya os he contado demasiado!

Sin más dilación, os dejo que disfrutéis de esta bella canción intemporal. Quedémonos con los recuerdos que nos traen sonrisas y pensemos en la suerte que tuvimos de vivir, de sentir de todo para desechar el resto que no suma.



P.D. Si eres nuev@ me gustaría también que me dejaras un saludo si te apetece o lo que se te ocurra querer compartir sobre skinny love o casualidades ¡o no!

8 de julio de 2012

Mi bittersweet symphony

Muy buenas tardes de verano, supervivientes del mundo blog :) ¿Cómo estáis todos? Hoy vengo como de costumbre para decir algunas cositas que necesito soltar. Desde aquí os mando un saludo bien gordo! Y dicho esto, me pongo un poquito seria para contaros algo que necesito y que tiene que ver con los momentos agridulces de la vida.

 Resulta que a veces los años significan meses o incluso semanas. Resulta que a veces crees que tienes superadas ciertas vivencias, ciertos malos momentos, ciertos malos recuerdos pero bastan segundos para darte cuenta de que eso, desafortunadamente, no es para nada así. 

Se te encoge un poquito el cuerpo, el buen humor, incluso la fantástica compañía que tienes es insuficiente durante esos primeros segundos. Poco a poco te vas aclimatando pero la tranquilidad deja de ser la que era. Se invierte desde esos primeros golpes de tic-tac hasta algunas horas después. (El tiempo que transcurre durante la presencia de ciertas personas).

 Vienen a tu memoria pasajes de cuando tú eras una personita más inocente, más volátil, más insegura y con las ideas muy poco claras acerca de todo. Sabes que ya no te pareces en casi nada a aquella que solías ser, pero inevitablemente te sumes en una espiral de recuerdos que no son precisamente pocos. Y con ellos, te paras pensando en esos cuantos años que compartiste con esa gente. No te gusta arrepentirte de nada de lo que haces porque crees que todo lo que has vivido es lo  que hace que hoy seas la persona que eres, pero una parte de tí inevitablemente se entristece al recordar tanto tiempo invertido en cierto grupo. Porque han sido momentos de evasiones y de diversión, pero sobre todo han sido momentos de compartir experiencias con personalidades opuestas, y de algún que otro desequilibrio.

En intervalos intermitentes consigues aislarte de todas esas personas que siguen saliendo juntas y que por cuestiones de azar, algunas de ellas comparten contigo el mismo local donde has ido a parar. Qué bien estoy ahora, piensas. Tienes a una persona que te quiere ya un poquito y te coge de la mano, te abraza, te da besos, y te cuida. Jamás has tenido algo similar en tu vida, y encima, tú le correspondes. Estás a su nivel de cuidar, besar, abrazar, y ya lo quieres también, un poquito. Hay muchas conversaciones de todo y de nada, momentos serios y de risas, y sobre todo, existe una complicidad brutal. 

Entre medias, la magia se esfuma con esa espiral que vuelve a hacer "toc-toc" en tu corazón. Bendita suerte, piensas hacia tus adentros. Maldta sea...resuena más allá de tus pensamientos. Y justo en esos momentos jugamos a no conocernos, a evitar las miradas directas que hacen incómoda la situación. Sabes que si se dieran todos haríais por portaros como adultos y saludaros con sonrisas elegantes y preguntas adecuadas...o no...alguno aún no aprendió la última vez a comportarse como tal. A respetar y a ubicarse en el tiempo sin tonteos incomodísimos en donde entra que te tiren del sujetador con una sonrisa cínica alegando motivos "por los viejos tiempos", cuando nunca hubo contigo esa confianza...Os gustásteis pero se quedó todo en momentos muy superficiales. Él así lo decidió. (Te cambió por otra cuando ya había conseguido que te engancharas a él). Casi le pegas un bofetón en ese momento, pero te contuviste por muy poco. Tu mano se paró en seco justo al lado de su mejilla.

No puedes evitar mirar a la dulce compañía que te acompaña, pero tampoco puedes evitar mirar de reojo hacia aquellas personas. Una serie de sentimientos afloran entrecruzándose : sentimientos alegres, de cierta felicidad, con algo de nostalgia, dolor, y puede que rencor. Sentí traicionada mi amistad y mi confianza.

Hoy día eres consciente de que son muy diferentes a tí y que apenas comparten ciertos valores contigo. Pero por encima de todo esto prevalece lo mucho que has aprendido de ellos. Al menos, para saber lo que no quieres. Se va relajando la expresión de tu cara y los buenos sentimientos se anteponen al resto.

Esta nueva vida que tienes la estás disfrutando mucho desde hace otros cuantos años, y cada día luchas por mantenerla y por intentar estar bien. Así ocurrió anoche otra vez, porque lo sweet se antepuso al bitter de tu propia sinfonía.

:) ¿ Y si resulta que has aprendido a querer ser feliz ?







Unknown, talk to unknown
Ever, lasts forever

Well, it's a shock, shock to your soft side  

Summer moon, can't you shut eye  
In your room, in my room
In your room, in my room

Louder, lips speak louder
Better, back together
Still it's a shock, shock to your soft side  
Summer moon, can't you shut eye

In my room, in your room
In my room, in your room

Hey, it's the time, it's the day, don't leave me
 It's the time, it's the place, don't leave me
It's the time, it's the day, don't leave me
 It's the time, it's the place, don't leave me out
 Leave me out, leave me out, leave me out