Recuerdo el frío que nos hizo temblar. En la nieve instantánea también. En la razón por la que ese mismo frío se bloqueó por minutos. Justo cuando sus labios rozaron a los míos aunque fuera sólo por eso, para decir adios sin usar una palabra. Justo ahí fue cuando le besé yo también, pero esta vez restando la inocencia del primer beso.
Pienso también en cómo le conocí. En una de tantas casualidades. Pasaba en el momento adeacuado. Pregunté en el momento exacto. Llegó en el momento indicado. Nos cruzamos, nos encontramos...y nos besamos.
Pero me estoy cansando de las despedidas. De besar y no poder repetir. De caminar dos pasos y retroceder tres. De no acercarme a la persona con la que me siento mejor. De no acercarme a tí.
Porque me gusta esa sensación de seguridad, de dejarme llevar, de confiar. Pero me congelo y no hago nada para traspasar lo que queda entre los dos. Porque un día me levanto y pienso que me gustas, y al rato, lo olvido como si no hubiera pasado. Huyo y me acerco. Te miro intencionadamente para después no mirarte ni a los ojos. No quiero que se esfume lo que tenemos, porque si sale mal, no quiero perderte. Para mí eres importante aquí (aunque esté haciendo méritos para que dejes de serlo).
Ahora me emborracho, me tambaleo, bailo, te quito el sombrero para ponérmelo yo, me callo cuando te veo, te llevo por donde quiero, me muerdo el labio para que no salga lo que me da ¿miedo? decir, te evito, me doy una vuelta cuando tú bailas conmigo, sonrío si te marchas con otra hasta desearos un "buenas noches". Finjo y no se me da bien. Tiro la toalla antes de que ella pueda acabar en tu cuarto. Pero qué hacer cuando una huye de lazos cuando ve que su vida podría girar. Así que acabo por hacer ruido por dentro y saltar al vacío en sueños.
Yo, animal raro donde los haya, sigo enamorada de un ideal y no termino por dejarme llevar. Sigo esperando a que alguien me inyecte la dosis que necesito para dejar de ser una veleta.
Podrían llamarle miedo a esto. Yo...no sé si miedo...pero lo que sí sé es que quiero arrancar de una vez esta sensación de vacío aun estando "llena".
Rebeca Jiménez - Salto al vacío
P.D.2 Que tengáis un muy buen fin de semana, que seáis buenos y un poquito malos. (Como diría alguien que yo me sé...;P)